Una apuesta decidida por la biomasa aumentaría los beneficios para España en 824 millones

Unión por la Biomasa ha presentado esta semana el Balance Socioeconómico de las Biomasas en España 2017-2021. Este estudio, elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI), revela que el balance actual de las biomasas en España es positivo y alcanza los 1.323 millones de euros. Sin embargo, pone de manifiesto que con un rediseño de los incentivos para el sector se podrían generar 12.596 empleos adicionales (hasta un total de 45.541) y se podría alcanzar un balance positivo anual de 2.147 millones de euros en 2021.

El estudio realizado por AFI para Unión por la Biomasa (disponible aquí) realiza un diagnóstico del actual uso que se realiza en España de la biomasa, tanto para generación eléctrica como térmica, y cuantifica el valor económico, social y medioambiental de este sector. A continuación, se diseña un escenario de evolución de la biomasa en nuestro país, basado en los objetivos del Plan de Acción de Energías Renovables (PANER 2011-2020), que implicaría incrementar 550 www.unionporlabiomasa.org MW de biomasa eléctrica (biomasa sólida, biogás y fracción orgánica de los residuos municipales – FORM) y 800 ktep de biomasa térmica.

En la presentación de este informe, el presidente de APPA Biomasa, Jordi Aguiló, señaló que “es necesario transmitir al Gobierno que apostar por la biomasa no le cuesta dinero al país. Al contrario, un incremento de 173 millones en el marco retributivo supondría que la biomasa aumentaría el balance positivo en 824 millones adicionales en el período 2016-2021, creando cerca de 12.600 empleos adicionales”. Aguiló subrayó además que “la inversión en biomasa es una inversión muy rentable para España”.

Situación actual de las biomasas

En España, la biomasa representa un porcentaje muy modesto en el mix de generación eléctrica. Del total de la producción nacional de energía eléctrica en 2016, la biomasa, el biogás y la FORM solo suponen un 2,1% del total. El crecimiento entre 2010 y 2017 ha sido prácticamente nulo.

En lo referente a la generación térmica, España consume significativamente menos biomasa que la media UE-28. De acuerdo con el informe EurObserv'ER de diciembre de 2017, España ocupa la posición 22 de la UE-28 en consumo de energía procedente de biomasa sólida per cápita (0,114 tep/hab). A pesar de la abundancia de recursos autóctonos, los combustibles fósiles son ampliamente utilizados tanto en edificaciones como en industrias, en detrimento de otras fuentes de generación sostenibles y autóctonas como la biomasa.

El análisis del valor económico, social y medioambiental de las biomasas concluye que esta forma de energía genera un balance positivo de 1.323 millones de euros, como diferencia entre la aportación a las arcas públicas y ahorros medioambientales (emisiones de CO2 y prevención de incendios) y la retribución específica percibida por la actividad.

También puede consultar un resumen de lo más destacado de este informe aquí.