Un ensayo piloto propone la gestión forestal adaptativa para reducir la vulnerabilidad del bosque al riesgo de incendio

Una de las acciones clave del proyecto SUDOE MONTCLIMA es la concepción y puesta en marcha (testeo y desarrollo) de Planes de Acción comunes de prevención y gestión de los riesgos naturales, que serán validados y/o mejorados mediante ensayos piloto.

Uno de estos ensayos piloto, liderado por el CREAF, se está llevando a cabo en un encinar mediterráneo en el Parque Natural del Montnegre-Corredor (Barcelona, Cataluña) con el objetivo de reducir la vulnerabilidad del bosque al riesgo de incendio. El ensayo consiste en aplicar una gestión forestal adaptativa en un Punto Estratégico de Gestión (PEG) para el control de grandes incendios forestales. Los PEGs son localizaciones del territorio en los que la modificación del combustible i/o preparación de infraestructuras permiten al servicio de extinción ejecutar maniobras de ataque seguras que reduzcan el avance de un gran incendio forestal. En este sentido, representan espacios, que por su localización espacialmente estratégica, tienen un papel clave por su efecto protector en una superficie relevante del parque natural.

El ensayo se está llevando a cabo en la finca Can Bordoi, en el término municipal de Llinars del Vallès (Barcelona), que ocupa una superficie de 214 ha. Dentro de esta finca, el ensayo se ha realizado en el extremo suroeste, ya que en caso de un gran incendio forestal que provenga del oeste y que sería el más probable en la zona, podría bajar la intensidad del fuego facilitando las tareas de extinción de los bomberos y evitando que se queme el macizo completo. A su vez, la gestión aplicada ayuda a robustecer la masa forestal al riesgo de afectación por sequía.

Previamente a la aplicación de la gestión forestal adaptativa, se han realizado una serie de inventarios forestales entre enero y febrero de 2020. Estos inventarios permiten caracterizar la masa forestal antes de la actuación y calcular el peso de la intervención (volumen y área basimétrica extraída, cambios en la continuidad de combustible…). Para ello, se instalan parcelas de seguimiento en las diferentes zonas de actuación y se mide una serie de variables en el tiempo.

La actuación ha consistido la aplicación de gestión forestal adaptativa (entresaca o corta selectiva, donde se dejan las encinas de mayor tamaño, y el desbroce de matorral) en una parcela de 5.4 ha y en el adehesamiento (eliminación de pinos piñoneros afectados por Tomicus, recuperación de pastos) de una parcela de 4.7 ha para crear una zona abierta que ayude a mejorar la resistencia al fuego del macizo. Además, se ha dejado una parcela control de 1.9 ha donde no se realizará ninguna actuación y que servirá para comparar con la zona gestionada. La actuación se ha llevado a cabo entre los meses de febrero y marzo de 2020 por parte de la Asociación de Propietarios Forestales del Montnegre-Corredor.

En el momento actual y debido a la crisis del coronavirus, no se ha podido seguir con las tareas programadas en este ensayo, que se retomarán tan pronto como se acabe el estado de alerta y se pueda volver a visitar la finca. Los trabajos que han quedado pendientes son:

  1. Realización de inventarios forestales post-actuación. Se repetirán los inventarios forestales con el objetivo de caracterizar la actuación y establecer el punto inicial de las campañas de seguimiento.
  2. Seguimiento del ensayo. A partir de mayo de 2020 se tendría que iniciar la campaña de seguimiento del ensayo, que abarcará dos veranos (2020-2021). Esta campaña consiste en ver la evolución en el tiempo de una serie de variables o indicadores que permitan saber si el encinar es menos vulnerable al riesgo de incendio gracias a la gestión forestal adaptativa aplicada. Para ello se hace el seguimiento de estos indicadores en la parcela donde se ha aplicado  la gestión y en la parcela control, y se compara entre ellas. Los indicadores que se propone seguir son los siguientes: cambios en la estructura forestal, continuidad del combustible, humedad del combustible, estado de salud del bosque, humedad del suelo, temperatura y humedad relativa.

El proyecto MONTCLIMA está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del Programa Interreg SUDOE y en él participan como socios entidades de España, Francia y Portugal, que son: el Consorcio de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), NEIKER -  Instituto Vasco de Investigaciones Agrarias, la Fundación Cesefor, el Instituto Politécnico de Bragança (IPB), Office National des Forêsts, Geie-Forespir, el Centre d’Estudes et d’Expertise Sur Les Risques l’Environnment la Mobilisé et l’Amenagement (CEREMA), el Instituto de Estudios Andorranos (IEA) y la Comunidade Intermunicipal da Região de Leiria (CIMRL)