Portugal toma la iniciativa en la integración de los resineros en el dispositivo de vigilancia y detección de incendios forestales

Acaba de firmarse en Portugal un protocolo entre Resipinus (la Asociación de Destiladores y Explotadores de Resinas) y el Instituto para la Conservación de la Naturaleza y los Bosques, para el apoyo financiero y la inclusión de los resineros en el seguimiento y detección de incendios forestales de la temporada 2019/2020. Este protocolo también apoya la adquisición de pequeños kits de intervención para hacer frente a los conatos de incendio y la colaboración en las acciones posteriores.

El protocolo se firmó el pasado 29 de mayo en presencia de João de Freitas, Secretario de Estado de Bosques de Portugal y de João Lobo, Alcalde de Proença-a-Nova, aprovechando el marco de las Jornadas Internacionales "El aprovechamiento resinero: Montes con futuro", que tuvieron lugar entre el 29 y el 31 de mayo de 2019 en el Municipio de Proença-a-Nova (Portugal)  en el marco del proyecto Sust Forest Plus, inciativa trasnacional por el Programa Interreg Sudoe a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

La firma del protocolo entre la directora regional del Centro ICNF, Teresa Fidelis, y el presidente de Resipinus, Hilário Costa, coincidió con la clausura de la reunión de trabajo del Comité de Seguimiento de las Jornadas Internacionales El aprovechamiento resinero: Montes con futuro que reunió a los socios del proyecto europeo SustForest Plus en el Ayuntamiento de Proença-a-a-Nova el 29 de mayo.

El secretario de Estado de Bosques y Desarrollo Rural, João de Freitas, destacó que este protocolo es muy importante para Portugal y “la defensa de nuestros bosques contra los incendios forestales” (…) “que los resineros tengan un papel esencial que desempeñar en esta protección porque son los guardianes de este bosque", añadió. Freitas destacó también que las áreas públicas donde hay resina y las que estás dispuestas para recibir esta actividad, actualmente 8.700 hectáreas, se incrementará sucesivamente en los próximos años a un promedio de 10% por año en Portugal. Freitas añadió que estos son estos pequeños pasos que contribuyen a la revitalización de la producción de resina en Portugal, pero que el gran paso puede darse en la negociación de la Política Agrícola Común.

Este protocolo es la continuación de una propuesta presentada y trabajada desde hace varios años por Resipinus, con el fin de promover y enmarcar principios de prevención productiva en los territorios resinosos. La base de esta propuesta es la creación de condiciones para que, con el debido apoyo, formación y supervisión, los trabajadores resineros además de su actividad de extracción de resina puedan ser efectivamente parte integrante de la solución al enorme azote de los incendios forestales. Este protocolo es un primer paso que esperamos pueda evolucionar en el futuro para alcanzar estos objetivos con el fin de crear lo que podríamos llamar "resineros zapadores", haciendo efectiva la integración de esta actividad en la gestión forestal y aprovechando y poniendo en práctica la contribución que esta actividad puede y debe hacer al desarrollo rural de los territorios forestales de pino.

El uso de este innovador esquema de trabajo en el que se combina la actividad productiva con la protección de las masas forestales podría ser aplicado en miles de hectáreas de los bosques resineros del sur de Europa que en la actualidad sufren de forma creciente el impacto del fuego, lo que permitiría ganar en eficiencia y recursos en la lucha contra incendios forestales.