La pérdida de bosques se ralentiza a nivel mundial y se incrementa la gestión sostenible

FAO ha publicado la edición 2020 del informe Estado de los bosques del mundo (SOFO 2020, por sus siglas en inglés), poniendo nuevamente a la disponibilidad de todos los interesados un exhaustivo informe que nace, como siempre, con la vocación de ofrecer información "actual, fiable y pertinente" para los decisores políticos, y "para facilitar un debate y una toma de decisiones informados con respecto a los bosques del mundo", señala FAO Forestal en su presentación.

El SOFO 2020, íntegro para su descarga en español aquí, arranca con una ineludible referencia al contexto que acompañó el cierre del informe, un momento en el que "el mundo se halló ante los desafíos sin precedentes que representa la pandemia de la COVID-19". El director general de la FAO, Qu Dongyu, y la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, apuntan en esa introducción que "si bien la prioridad mundial inmediata es abordar esta emergencia de salud pública, nuestra respuesta a largo plazo también debe serlo a las causas subyacentes de este género de pandemias. La degradación y pérdida de los bosques es uno de esos factores que contribuyen a perturbar el equilibrio de la naturaleza y a aumentar el riesgo y la exposición de las personas a las enfermedades zoonóticas. Nunca ha sido tan importante comprender el estado de los bosques de nuestro mundo y mantener su seguimiento". 

Además de la versión descargable, FAO ha lanzado también una versión interactiva, para la difusión de las principales claves de SOFO 2020 (por el momento, solo disponible en inglés). "Necesitamos fomentar una nueva relación con la naturaleza, y podemos lograrlo juntos. El SOFO 2020 contribuye a esa visión", concluyen Qu Dongyu e Inger Andersen en la presentación de este documento.

Algunas consideraciones de SOFO 2020 

Es necesario tomar medidas urgentes para salvaguardar la biodiversidad de los bosques del mundo en medio de unas tasas alarmantes de deforestación y degradación forestal, advierte la última edición del informe, que subraya que la conservación de la biodiversidad a nivel mundial depende enteramente de la forma en que interactuemos y utilicemos nuestros bosques.

Los autores advierten que desde 1990 se han perdido unos 420 millones de hectáreas de bosque por conversión a otros usos de la tierra, aunque la tasa de deforestación ha disminuido en las últimas tres décadas.

La Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2020 (FRA) de la FAO, mencionada en el informe y a cuya publicación ya nos referimos en Indforma hace unos días, advierte que a pesar de la disminución de la tasa de deforestación en la última década, se siguen perdiendo unos 10 millones de hectáreas cada año por su conversión a usos agrícolas o de otro tipo.

El informe ofrece un amplio panorama de la biodiversidad forestal, incluyendo mapas mundiales que revelan dónde los bosques albergan todavía comunidades ricas en fauna y flora, como en los Andes septentrionales y en partes de la cuenca del Congo, y dónde se han perdido.